Enunciado
Dicen que hablamos muy alto. Algunos, incluso, piensan que no hablamos sino que
gritamos. La corresponsal mexicana Patricia Alvarado admite que, a veces, pedimos
perdón, pero es “para arrebatarle la palabra al otro y seguir hablando”. Nos reprochan que
escuchamos poco. O nada. “Cuando dos españoles se enfrentan están más pendientes
de las palabras que van a utilizar en la réplica que en reflexionar sobre los argumentos
que les están exponiendo”, opina el alemán Paul Ingendaay, del Frankfurter Allgemeine.
“Ninguna autocrítica le sirve al español para cambiar”.
Disponível em: www.larioja.com. Acesso em: 15 ago. 2012 (adaptado).
De acordo com o texto, ao participarem de um diálogo, os espanhóis habitualmente