Enunciado
Que hay de cierto en la fábula de la cigarra y la hormiga
Cuenta una conocida fábula que, tras pasar todo un verano cantando y ociosa,
una cigarra se encontró sin alimento y decidió pedir a su vecina, la hormiga algo que
llevarse a la boca. Esta le ofreció granos de arroz acompañados de una moraleja: más
vale prevenir que lamentar. ¿Merecen su fama de previsoras y afanosas las hormigas?
Sin duda. Las hormigas cortadoras de hojas (Atta cephalotes), por ejemplo,
son consideradas las primeras agricultoras del planeta, dedicadas a cortar, acarrear e
integrar hojas en el jardín de hongos del que se alimentan. Otro dato curioso es que se
ha comprobado que, prácticamente en todas las especies de hormigas, las más ancianas
asumen trabajos de mayor riesgo. De acuerdo con Dawid Moron de la Universidad de
Jagiellonian (Polonia), esto se debe a que es mejor para la colonia sacrificar una vida que
está cerca de su fin que a un individuo joven.
En cuanto a las cigarras, no se les puede acusar de perezosas. Lo que sí es cierto
es que los machos pasan el verano “cantando” — un sonido que producen con unas
membranas llamadas timbales — y encaramados a un árbol, de cuya savia se alimentan.
Disponível em: www.muyinteresante.es. Acesso em: 31 out. 2012 (adaptado).
A fábula é um gênero de ampla divulgação frequentemente revisitado com diversos
objetivos. No texto, a fábula A cigarra e a formiga é retomada para