Enunciado

Pero no soy pesimista. En realidad, estamos viviendo tiempos formidables: por primera vez se empiezan a reconocer las diferencias neurológicas. El tiránico concepto de normalidad está resquebrajándose. Como concluyó un estudio de la Universidad de Yale (EE. UU.) de 2018, la normalidad no existe, no es más que la media estadística de la inacabable diversidad humana; de modo que no debe de haber una sola persona en la Tierra que atine con la media en todos sus parámetros. Todos somos divergentes en algo y eso empieza a aflorar. Y así, hay pequeños cambios sociales muy alentadores: por ejemplo, una cadena de supermercados ha instaurado una hora al día (la hora silenciosa) sin hilo musical y con las luces atenuadas para facilitar la compra a los clientes con neurodivergencia. Y están de moda las series de televisión con protagonistas autistas, como The Good Doctor y Bright Minds. MONTERO, R. Disponível em: https://elpais.com. Acesso em: 5 maio 2024. Nesse texto, ao pontuar uma atitude concreta de intervenção social, a autora evidencia que